ALIMENTOS EN MAL ESTADO

¡Cuidado con los alimentos en mal estado!


Te sientes pesado e indigesto después de haber comido algo y luego descubres que esa comida estaba en mal estado. ¿Qué hacer entonces? Una intoxicación por alimentos en descomposición es algo que requiere de inmediata atención, en especial si la persona afectada es un niño, un anciano o una mujer en estado de embarazo ya que el organismo de ellos está más debilitado y, por ende, más susceptible.

Decimos que un alimento está en mal estado cuando presenta bacterias, virus, parásitos o toxinas procedentes de estos microorganismos. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los alimentos insalubres son los causantes del deceso de cerca de dos millones de personas al año en todo el mundo, siendo los niños de países del tercer mundo las principales víctimas, según datos aportados por https://www.who.int/. De acuerdo con el sitio oficial de la OMS, los alimentos en malas condiciones de salubridad originan más de 200 enfermedades, incluyendo cólera, diarrea y cáncer. La ONG estima que anualmente enferman en el mundo un aproximado de 600 millones de personas por consumir alimentos contaminados.


Potencial peligro de intoxicación alimentaria

Hay factores que contribuyen al riesgo de intoxicación, con todos los males que de ella se derivan. Lo más triste es que todo esto se puede evitar siguiendo algunas sencillas recomendaciones. Al momento de cocinar o de ingerir tus alimentos ten en cuenta lo siguiente:

  • Lava bien tus manos antes de manipular los alimentos. Asegúrate de que quien esté a cargo de la cocina lo haga.
  • Asegúrate de limpiar bien los cubiertos y utensilios a utilizar en la comida. También es imprescindible limpiar adecuadamente las superficies que se utilizan para cocinar, especialmente las tablas de cortar y picar.
  • No dejes que productos que contengan mayonesa permanezcan fuera de la nevera por mucho tiempo.
  • Si vas a preparar pescado asegúrate de cocinarlo bien; debe quedar completamente caliente. Si preparas carne de ave espera hasta que los jugos sean claros y su interior ya no se vea rosado.
  • Lava bien las verduras y frutas antes de consumirlas. Si bien estos alimentos son altamente saludables, pueden convertirse en un verdadero dolor de cabeza si no tomas las previsiones necesarias. En lo que respecta en el caso de las verduras de hoja verde, se comprobó que estas son las responsables de la mayoría de las enfermedades relacionadas con intoxicación. Las bacterias pueden vivir dentro del mismo tejido de la hoja, y esto potencializa los riesgos. En las frutas, las bacterias suelen alojarse en la cáscara; si cortas la fruta antes de lavarla la bacteria se introducirá a lo más profundo y se esparcirá por toda la fruta.
  • Fíjate que el agua que utilices para cocinar sea apta para el consumo, de lo contrario toma las medidas pertinentes.
  • Tus comidas deben permanecer refrigeradas o congeladas a las temperaturas adecuadas.
  • Separa lo crudo de lo cocinado; el pescado y la carne cruda deben ir en recipientes separados. Se recomienda emplear utensilios diferentes cuando los vayamos a manipular (cuchillos, tablas de cortar, etc.).
  • Recalienta tus sobras adecuadamente. En el caso del arroz, por ejemplo, este tiene que estar muy caliente después de que lo recalientes; las bacterias presentes en este cereal (bacteria Bacillus) mueren una vez el arroz ha sido cocinado, sin embargo sus esporas siguen vivas y florecen si después lo dejas a temperatura ambiente. Esas esporas crecen y se convierten en bacterias. El tema de recalentar se aplica para todos los alimentos en general, así estaremos evitando que prospere cualquier bacteria nueva.

No dudes en acudir de inmediato al centro de salud más cercano si experimentas dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre, fatiga, diarrea y dolor de cabeza. No es recomendable la automedicación ni los remedios caseros.